
Cuando una idea no se rinde... ¿Pero tú sí?

Cuando una idea no se rinde… ¿pero tú sí?
Te pasa que hay ideas que llegan sin pedirte permiso y NO SE VAN?
Están ahí...
Aunque las ignores, aunque te convenzas que no es el momento, que no tengo todo listo o pues, que no tengo tiempo, siguen ahí...
Porque la verdad… es que las ideas con propósito no desaparecen.
Se quedan… o mejor dicho, TE ESPERAN, incluso con algo de cuestión, (como cuándo alguien está golpeando una mesa "repetitivamente" con los dedos 😊 , dándote a entender que seguirá ahí esperando pase lo que pase).
Como apasionada por la estrategia y liderazgo con intención, he acompañado a personas brillantes, que están justo en ese punto:
Tienen una idea potente,
Tienen talento y experiencia...
Pero no se atreven a dar el salto.
Y en realidad, no es por falta de capacidad.
Es por exceso de duda, de ruido externo, tal vez de miedos impuestos o modelos obsoletos de lo que debería ser "el deber ser" de: un negocio, de la vida o de lo que se supone que debes hacer en tu día a día.
La mayoría cree que primero debe tener todo claro… la oferta, el logo, la página web, el funnel perfecto.
Pero la verdad es otra: Primero se necesita decisión, luego dirección, y después estructura. el cómo viene después.
Pasar de una idea a un negocio no es un salto al vacío.
Es un proceso que combina :
Intuición y estrategia - Corazón y dirección - Visión y acción.
Entonces, ¿por dónde empezar?
Dale nombre a tu idea: Descríbela como si ya existiera.
Conecta con el para qué: ¿Qué problema resuelve? ¿A quién podría transformar?
y hagamos un compromiso -mínimo-. No necesitas resolverlo todo hoy. Solo da un paso: conversa, valida o mapéa tu idea. No te la quedes ni la reprimas, pues con seguridad, alguien la necesita.
Este mes estaré compartiendo herramientas, mapas mentales y reflexiones para ayudarte a transformar esa idea en una propuesta real, con alma y estrategia. Porque liderar una idea, también es una forma de liderarte a ti... y esto se disfruta más si se hace con intención.
PD: Te hablo a ti, pero también me hablo a mi… y (acá entre nosotros) pues... ¡¿qué tenemos que perder?! Por favor, no te rindas con tus ideas llenas de propósito e intención.
Si resuena este camino contigo, te invito a suscribirte para que no te pierdas lo que viene.
Un Abrazo
Angela Botero - De Ideas a Negocios
